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Con la ley en el punto de mira

Fecha publicación: 23/01/2014 - Volver a listado de noticias

Con la ley en el punto de mira

Las sociedades de cazadores reclaman una profunda revisión normativa para evitar su estrangulamiento económico

23.01.2014 | 02:04

La reunión de presidentes de sociedades de caza celebrada el pasado mes de octubre.

Oviedo, J. A. ARDURA Los cazadores tocan a rebato con movilizaciones para llamar la atención del Principado. La pérdida de licencias y el aumento de los costes ha dejado a las sociedades cinegéticas en una situación límite, que las ha obligado a movilizarse y cerrar filas para exigir a la administración regional cambios en una Ley de Caza, vigente desde hace 25 años, que tachan de obsoleta y demasiado rígida. De momento, y por una vez, las asociaciones cinegéticas de la región, que gestionan cotos que suman cerca de 420.000 hectáreas y mueven 7 millones de euros al año, se han puesto de acuerdo para no cazar en las reservas que gestiona el Principado, una huelga de "escopetas caídas", en la que manejan reivindicaciones de diversa índole pero con un objetivo claro, atajar la caída de licencias, porque, "cada vez que subimos las cuotas perdemos socios", esgrimen los colectivos de cazadores.

La primera protesta, el veto a los cotos del Principado. Los ayuntamientos son los encargados de gestionar los permisos de cacerías en las reservas de caza del Principado. "A los cazadores de las asociaciones nos cobran el doble que a los locales. No nos parece justo. Además, nos dan las fechas que les parece y nos obligan a coger todo el paquete o nada", comenta Fernando González, secretario de Fadovisa, (Fundación para el manejo, Desarrollo y Conservación de la Vida Silvestre y su Hábitat), que agrupa a 34 asociaciones de cazadores. El veto de los cazadores, aprobado por unanimidad, se traducirá en una merma de ingresos de 300.000 euros para las arcas públicas.

Exigencia de una nueva ley regional de caza. La normativa actual del Principado data del año 1989. Veinticinco años son muchos y los cazadores sostienen que la realidad del sector ha experimentado cambios que requieren de un nuevo texto articulado, en el que quieren tener voz. Sus demandas no han encontrado demasiado eco, ni siquiera para la elaboración del nuevo reglamento de caza. "Llevamos esperando año y medio por este reglamento. Las asociaciones hemos pedido participación en este texto pero no hemos recibido contestación", argumenta el directivo de Fadovisa.

Indemnizaciones demasiado elevadas. Una consecuencia de contar con una normativa tan antigua es la obligación de asumir el pago de indemnizaciones muy elevadas por los daños que la fauna salvaje ocasiona en los terrenos de los agricultores (maíz, fabas o praderías) o en los accidentes de tráfico que se producen en las carreteras que discurren por las zonas de coto. "Los daños que se pagan en Asturias son 15 veces más costosos que los que fija la administración central en el Boletín Oficial del Estado, que son por los que se rigen las compañías de seguros", afirma Fernando González. Esta circunstancia, según las asociaciones de cazadores, invita incluso a la picaresca.

Unificación de licencias para potenciar el turismo de caza. El permiso de caza de Castilla y León, de otras autonomías y de otros países no es válido en Asturias. Esta realidad, según Fadovisa, cierra las puertas en la región al turismo de caza un subsector, que puede dejar ganancias mucho más allá de la mera actividad cinegética, especialmente en la hostelería y en los establecimientos hoteleros. "Es una fuente de ingresos importante", comenta Fernando González, quien considera "un error" no haber unificados las licencias de caza.

Más libertad en los calendarios. Fadovisa reivindica un mayor margen de actuación y menos rigidez para poder gestionar la práctica de la caza en los cotos que tiene a su cargo. "Nos obligan a fijar el calendario con mucha antelación, lo que dificulta que las sociedades puedan vender recechos, por ejemplo, a los cazadores que vienen de fuera. La administración nos obliga a marcar las fechas con demasiada anticipación cuando lo lógico sería que cada asociación dispusiera de autonomía para organizar su actividad dentro del período señalado para la temporada de caza. Para eso pagamos tasas y el canon cinegético", sostiene González, el tesorero de Fadovisa.

Flexibilidad para una entidad que genera 100 empleos. La administración regional obliga a las asociaciones de caza que gestionan cotos a tener un guarda por cada ocho mil hectáreas de coto. Fadovisa cifra la guardería actual de los cotos en 100 guardas. En la actual situación de crisis económica, con una importante caída de ingresos, los cotos sociales, que son entidades sin ánimo de lucro, habían pedido la posibilidad de realizar expedientes de regulación de empleo (ERE´s) para tratar de afrontar la caída de ingresos derivada del descenso de licencias. "La inspección de Trabajo dió luz verde a la solicitud de ERE pero el Principado lo prohibió. Nos tienen amarrados por todos los lados", se queja la asociación que agrupa a más de una treintena de los cotos sociales existentes en la región.

Más unidad que nunca en un sector que se siente ignorado . Desde las asociaciones de caza consideran que la situación ha llegado a un límite en el que sólo les queda la reivindicación ante la administración regional para dejar de ser un sector ignorado. "Antes había mucha desunión pero ahora hay ganas, estamos dispuestos a movilizarnos ante una realidad que no puede continuar así. Llevamos muchos años sin modificaciones y la administración debe adaptarse a la situación del sector", concluye el directivo de Fadovisa.

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